Zombie dibujo fácil para colorear
En este zombie dibujo fácil aparece un personaje caminando con los brazos estirados y una cara de cansancio. Tiene una parte del cerebro a la vista, varias cicatrices, un poco de baba y la ropa rota. En un pie lleva zapato y el otro está descalzo, un detalle divertido que hace que sea fácil reconocerlo. La cabeza, la camiseta y los pantalones tienen partes grandes para pintar, mientras que los dedos, las heridas y el cerebro necesitan algo más de cuidado.
Otros dibujos de Halloween fáciles
Dibujo de zombie fácil para niños e imprimir
Este dibujo de zombi fácil, aparece de cuerpo entero y camina hacia un lado con los brazos estirados. Tiene los ojos medio cerrados, la boca abierta y un poco de baba cayendo desde el labio. En la parte superior de la cabeza se ve una zona abierta donde aparece el cerebro, además de una cicatriz en la frente y otra pequeña costura en la mejilla.
La ropa también ayuda a darle su aspecto de zombie. Lleva una camiseta con las mangas y la parte de abajo rotas, y unos pantalones llenos de agujeros y remiendos, uno de sus pies conserva un zapato, mientras que el otro lo ha perdido.
Es un dibujo sencillo porque no tiene fondo y las formas del cuerpo se ven con claridad. La cabeza, la camiseta y las piernas ofrecen bastante espacio para pintar. Los detalles más pequeños están en el cerebro visible, las cicatrices, los dedos y los parches de los pantalones.
Para darle un aspecto clásico puedes usar verde o gris claro en la piel, marrón o negro en el pelo y tonos apagados en la ropa. También puedes hacer una versión más divertida usando azul, morado o verde en la camiseta y colores diferentes en cada parche.
Ideas sencillas para colorear la piel y la ropa rota del zombie
Puedes utilizar pocos colores y conseguir que cada parte se distinga bien. La piel puede llevar un tono claro, mientras que la ropa y los parches permiten añadir colores diferentes. El cerebro, las cicatrices y el zapato son detalles pequeños que puedes dejar para el final.
Consejo de Chispas: pinta primero la piel y deja el cerebro y las cicatrices para después. Así podrás elegir colores que se vean bien sobre la cabeza.
Formas de colorear el dibujo
- Usa verde claro o gris suave para la piel y un tono un poco más oscuro en las orejas.
- Pinta el cerebro de rosa o morado claro para que destaque en la parte superior de la cabeza.
- Combina una camiseta azul, marrón o morada con unos pantalones grises o verdes.
- Da un color diferente a cada parche y pinta el único zapato de negro, marrón o azul oscuro.
¿Dónde perdió el otro zapato?
Este personaje lleva un zapato puesto y camina con el otro pie descalzo. Puedes aprovechar ese detalle para inventar qué le ocurrió. Quizá perdió el zapato mientras cruzaba un charco, se quedó atrapado debajo de una piedra o simplemente salió de casa sin darse cuenta.
En otra hoja, dibuja el zapato perdido y decide dónde está escondido. Después prepara tres pistas para encontrarlo y puedes escribir cosas como “está cerca de un árbol”, “hay una piedra delante” o “se encuentra debajo de algo grande”.
Otra idea es hacer un pequeño mapa del camino que ha seguido el zombie. Marca el lugar donde empezó, dónde perdió el zapato y dónde se encuentra ahora, también puedes añadir dos o tres obstáculos para que encontrarlo sea más difícil.
Para terminar, inventa qué hace cuando recupera su zapato. Puede volver a casa, seguir caminando o descubrir que en realidad ha encontrado uno completamente diferente.
Otros personajes para seguir con la colección
Puedes continuar con el dibujo fácil de nuestro vampiro, un personaje con capa, colmillos y un pequeño murciélago. Sus formas son sencillas, pero su ropa y sus accesorios son muy distintos a los de este personaje.
También puedes visitar el esqueleto dibujo fácil, donde podrás pasar de la ropa rota a una figura formada por huesos. Los dos dibujos permiten seguir con monstruos clásicos fáciles de reconocer y ayudan a reunir personajes diferentes sin repetir siempre las mismas formas o detalles.
Vampiros, esqueletos y otros monstruos clásicos pueden formar parte de una misma colección de personajes. Cada uno tiene detalles propios que permiten inventar nombres, aventuras y pequeños juegos diferentes al pasar de una página a otra.