Mandala fácil para niños
Este mandala fácil para niños tiene una flor grande en el centro y formas sencillas que se repiten a su alrededor. Las flores pequeñas, las hojas y el borde redondeado dejan espacios amplios para colorear. Es una ficha cómoda para niños que prefieren dibujos claros y quieren colorear poco a poco. Puedes pintarla online, descargarla o imprimirla.
Otros mandalas para niños
Mandala fácil para niños con formas grandes
En el centro hay una flor grande de pétalos anchos, con bastante espacio para colorear cada parte con calma. Alrededor se reparten flores más pequeñas y hojas sencillas, todas bien separadas para que sea fácil distinguir unas de otras.
Las hojas llevan una línea interior que hace que se puedan usar dos colores si te apetece, mientras que las flores pequeñas mantienen pétalos amplios y claros. Así, los niños pueden ir cambiando de color sin encontrarse con demasiados detalles juntos.
En la parte exterior aparece un borde formado por formas redondeadas que se repiten alrededor de todo el mandala. Es una zona sencilla de seguir y permite pintar cada parte igual o alternar colores hasta completar la vuelta.
Colores para distinguir las flores y las hojas
Puedes usar pocos colores y repartirlos por zonas: uno o dos para la flor grande, otros para las hojas y alguno más para las flores pequeñas. Así será más fácil decidir qué color va en cada parte sin tener que cambiar de lápiz o cera todo el rato.
Formas de colorear el dibujo
- Combina amarillo, naranja, rosa o violeta en los pétalos de la flor central.
- Prueba verde, azul o turquesa en las hojas y usa un tono distinto en la parte interior.
- Repite algunos colores de la flor grande en las flores pequeñas para que todo quede bien unido.
- Alterna dos colores en las formas del borde o pinta toda esa zona con uno solo si prefieres hacerlo más sencillo.
Ordena las partes de este mandala fácil para niños
En una hoja aparte, dibuja tres círculos de distinto tamaño, uno dentro de otro. Después escribe en cada zona: centro, “alrededor” y “borde”.
Mira el dibujo y fíjate en qué tipo de formas aparecen en cada parte. Puedes copiar una forma redondeada del exterior, uno de los pequeños círculos y algún detalle de la zona central en trozos de papel separados.
Mézclalos y juega a colocar cada uno en el círculo donde creas que estaría dentro del mandala. Un adulto puede preguntar: “¿va cerca del centro o más hacia fuera?” o “¿esta forma aparece en el borde?”. Después comprobad juntos la respuesta mirando el dibujo, así el niño trabaja con las distintas zonas del mandala sin tener que escribir ni marcar nada sobre el dibujo.
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